jueves, 4 de febrero de 2016

Distancia

 

Para P...

Cuántas veces no he soñado
que mis ojos eran ceniza
                                               y que la carne de mis manos
mudaba en dos pequeñas sombras.
Así mi compañía no te ofendería
resquebrajando el púlpito de tu integridad.

El murmullo de lo oscuro que sondea en fuego los segundos
desliza entre las bambalinas abúlicas de la mente
                                                                                  el vicio.
como un infarto placentero.
A su dulce herida le sigue el beso del remordimiento.
Después, la mancha en la memoria.

Esa flagelación de éxtasis involuntario
anhela la fiebre espumada en la horca
                                                           autoerótica.
Y aunque me ate la cadena de la ética,
y aunque cada palabra mía escribe una mentira de corrección
la apariencia rastrera (me llora de angustia).

El silencio de plomo pesa en mis labios
como una náusea taticárdica.
                                               Así el crimen de la distancia
ha hecho de mí su arma, y ahora tatúa mi conciencia.
Petrificado en la depresión, mi espíritu
anida exhausto, mordiendo la arena de la melancolía.

30 de enero de 2016

Eduard Ariza

lunes, 1 de febrero de 2016

Parásito

 

El beso en su piel siempre ha sido caníbal.
Y al retirarse los labios
                                     las migas de su carne
le ensombrecen en sangre la sombra.
En silencio, una lágrima invisible

sucede a cada sorbo de agua para tragar las pastillas.
Entonces ves que una planta carnívora
                                                           le devora el alma.
Desde niña le envenena la sangre en plomo.
Le confunde realidad y pesadilla

para que hasta los miedos más imposibles
la consuman de dolor
                                   (antes siquiera de que existan).
Además la cicatriz del abandono
todavía la quema como una brasa en la tráquea

y el tacto de las caricias le parecen violaciones.
Entonces la muerte
                                   le ocupa el lugar de sus esperanzas.
Su salvación es el agotamiento
que todavía la detiene.

Alguien vendrá que la bese sin herir su carne
que desdente con sus labios
                                               las fauces del parásito.
Pero no seguirán juntos.
Naufragarán entre la dependencia y el recelo.

31 de enero de 2016

Eduard Ariza

lunes, 11 de enero de 2016

Autorretrato

Sólo la luz
como un fantasma al final del espejo.
Caricia de la negrura,
desliz inoportuno de la vida
explicada en función del enigma.

Tantas horas confiadas
al abrazo del olvido
                                   que se devuelven
con la sangre del alma
en un piso de sombras grises
penumbras rodas y obsesiones sinuosas.

Trabajo, dignidad del que piensa
y conciencia del esclavo. Lujo es la alegría.
en la jauría del vacío.
Quien besa el aire
esculpe en saliva una trampa

para encerrarse a sí mismo
con la morfina de la ilusión
                                               en este manicomio
calle X nº 32.
Dilemas morales o crucigramas de revista
tanto da. Al final:
                                   Sólo la luz.

27 de agosto de 2015

Eduard Ariza

lunes, 7 de diciembre de 2015

La Muerte del Mero


Para D... que vio al mero

Mientras la niña lo mira
el remolino de emoción tiñe sus ojos
¡Que grande!
                        Se agota el recelo
y del miedo nace la admiración.
Esa boca inmensa
burbujea silente.
                                   Tal vez le habla a ella.

Al otro lado del cristal
el firmamento de sus escamas brillantes
luce en su lomo negro,
                                               un pedazo de noche,
a nado entre aletas
en el azul de la pecera.
Tal vez le alegran las visitas.
                                               Y sonríe

En el infinito de su amnesia
la sinfonía de formas marinas se agita
Música muda.
                        Pero de nuevo
mira el cristal.
Ahora siente la angustia
del preso en su jaula.
                                   Y le cae una lágrima.

Pasa el tiempo. Esta mañana
sus cuerpos lucen como claraboyas
vueltas del revés.
                                   Masacre.
Su sangre pudre el agua.
Muertos de avaricia negligente.
sin gritos de agonía
                                   su armonía desaparece.

21 de Agosto de 2015
Eduard Ariza


domingo, 22 de noviembre de 2015

Ella en los Ojos Ajenos


[Tal vez el poema más feminista de cuantos he escrito.]


Para D...

En el estanque de penumbras
                                                  -entre la barra,
el billar y la pista de baile- la tiniebla
hidrata el deseo con la rosa del alcohol.
Libres de moral, huérfanas de vergüenza

deambulan las miradas
                                         -entre la tela
y la rodilla, y entre la tela y el cuello-
escalan los centímetros prohibidos de la carne,
hasta probar el maná de la lujuria.

Así el estímulo desnuda
                                          a las almas
de los velos de ceniza. Muda la rutina
por otro collar de sumisión
(más natural, más placentero).

De esta sinuosa atmósfera
                                              ella es personaje
-y es decorado. Excita a los caníbales de la mujer
mientras lamen pétalos de alcohol en sus fauces.
Al verla, su ansia epiléptica despierta.

En sus pensamientos,
                                    el susurro de sus ojos
reverbera el palpito excitado de su frustración y su deseo.
Como un olor sin tacto,
como un tacto sin nombre

la delicia de su piel se cubre.
                                                Y cada hilo de su vestido
prolonga una nube de estrellas –negras-
como una maraña de enredaderas
-candado de manos ajenas, puerta a su imaginación obscena-.

Bajo su piel la sangre anida
                                              con alas de mariposa.
Tal vez, fue un ángel porque en su espalda
se ilumina la cicatriz de unas alas perdidas.
Pero los mirones no quieren bucear en su universo.

No buscan las lunas llenas de su alma.
                                                                Sólo la sumisión
de su materia, sin importar violencia, para integrase en ella.
(O si acaso, al menos, el estímulo
para la autocombulsión erótica.)

Por suerte hay unas manos…
                                                  (Las que la besan
en cada abrazo. Y no la desnudan sino dándole alas,
buscando generosas, entre los tirabuzones de su melena,
cómo cruzar juntos el horizonte de la felicidad).

21 de noviembre de 2015
Eduard Ariza


lunes, 9 de noviembre de 2015

El Sueño de la Anarquista


Para D...

La nube soñó que sabía escribir
entonces naciste tú.

El remolino de atascos y politonos
asfixia el silencio.
                                 Mientras
las serpientes de adoquines
dibujaban laberintos donde perderte.

Allí, entre pulsiones reprimidas,
el erotismo descuartiza ideas.
                                                   Y el vacío
se acicala de egoísmo, lujuria y velocidad.
Por eso te entristeces

porque esta lepra de vanidad cancerígena
apresa la sociedad.
Y aún buscas una salida al laberinto.
(Pues te faltan las alas.)

En nuestra conversación de what's up
he leído tus ideas
                               armónicas y frágiles
como un firmamento sólo alumbrado
por estrellas fugaces.

Y he visto tu desgarro en la pantalla.
Dulce demiurgo con manos de mujer,
aunque impidan que cambies el mundo
promete que
                         (al menos en nuestras charlas)

seguirás con la traducción del lenguaje
escrito por los cometas.

1 de Agosto de 2015

Eduard Ariza

martes, 6 de octubre de 2015

María Duarte, mi concejal preferida


Su primera función en el Pleno municipal fue la secretaría de la Mesa de Edad. Fue el pasado 13 de junio, cuando la concejal más joven de Santa Coloma de Gramenet supervisó la votación que reeligió a la alcaldesa. Mantuvo una actitud discreta, consciente de que sólo la causalidad le daba aquel protagonismo.
Ayer por la tarde llegó su momento para estrenarse de veras. Tuvo dos intervenciones destacadas. En la primera, con la voz algo trémula, por los nervios y por la emoción, defendió la adhesión de Ciudadanos a la moción consensuada por todos los grupos en favor de los refugiados sirios. Puso el acento en que la necesidad del humanizar el drama, en no ahogar a las víctimas individuales en un mar de cifras. En la conclusión apeló a la necesidad de resolver las verdaderas causas del conflicto para evitar que más gente deba seguir dejando sus hogares.
Escuchándola desde la bancada del público, recordaba como poco rato antes la había visto repasar y corregir sus notas para aquel discurso en el despacho del grupo municipal. Había estado tan seria, casi preocupada... Por suerte, todo salió bien.
No pude quedarme a escuchar su segunda intervención, pues hoy me tocaba madrugar, pero me han dicho que fue todavía mejor que la primera. Ya más calmada, presentó una moción para investigar por que el 27S dos colegios electorales de nuestra ciudad no disponían de la infraestructura adecuada para atender a las personas con movilidad reducida, quienes incluso en el ejercicio de un Derecho Fundamental tuvieron que sentirse discriminados, accediendo precariamente al lugar o viendo como se les sacaban las urnas a la calle.
Desde pequeña, María ha sido educada en la sensibilidad a las personas discriminadas. Por eso, me imagino cuán importante debe haber sido para ella defender el derecho a la integración social de todos en su Ayuntamiento, instando a la adopción de medidas provisionales para que escenas tan lamentables no se repitan dentro de unos meses en las elecciones generales, y solicitando una investigación para ver si todos nuestros centros escolares cumplen con la normativa de adaptación de sus espacios a las personas con movilidad reducida. Supongo que tan importante, como decepcionante habrá sido ver que la mayoría absoluta del PSC tumbaba esta moción Y es que algunos la lucha en defensa de los derechos sociales no la entienden si no la capitanean ellos.
En lo personal, este resultado me duele de un modo muy especial. Para mí este tipo de causas son las más importantes. Además -esto ya es anécdota- había colaborado en la redacción de la moción. Por desgracia, no hay más remedio que aceptar lo ocurrido. Es parte de las reglas de la democracia.
Pero no me gustaría que María recordara este día con mal sabor de boca. Fue un gran día y ella hizo muy bien su parte. Como su amigo, me siento orgulloso de ella, y, como su vecino, tranquilo de estar representado por alguien de su categoría humana, su empatía y su inteligencia, en mi consistorio. Por eso, he querido escribirle esta breve efiméride, para que siempre recuerde con satisfacción sus primeras intervenciones como concejal en el Pleno del 5 de octubre de 2015.